

Desestabilizando con la desgracia de los demás
Por Rafael Rolando Prudencio Briancon
Febrero 13, 2007
Es ya el colmo de la conspiración esa abominable advertencia de los autonomistas de que el referéndum por autonomías va contra viento y marea el 4 de mayo. Claro evidentemente que va contra viento y marea; si a pesar de que el devastador desborde los ríos que infaustamente ha inundado al Oriente del país y tiene bajo el agua al país se han empecinado egoístamente en ejecutarlo.
Es desastrosamente demasiada la retrógrada ruindad de las regiones donde DEPARTAMENTALMENTE ganó el si por las autonomías, que altaneramente adviertan ahora con que llevarán a cabo su regional referéndum por autonomías, a pesar del trágico trance que atraviesa el país, que ya ha cobrado mas de medio centenar de vidas y desesperadamente está desplazando a mas de 50.000 familias, que equivale por lo menos a medio millón de personas afectadas, y que promoverá problemas de hambre, enfermedades, migraciones, etc; y que es causado por el cataclismo del CAPITALSMO, si del calamitoso CAPITALISMO y ¡Dejémonos de niñerías de una buena vez, hablando del fenómeno del niño o de la niña! esa es una inducida e infantil inducción para que inconsciente y mitológicamente se minimice estas deliberadas desgracias que son causadas calamitosamente por el Capitalismo.
Estos desastres son causados por el Calentamiento Global del Planeta, y que protervamente lo provocan los países mas ricos del planeta en contra de los mas pobres; o sea que la lucha sigue siendo mas clara que nunca; entre ricos y pobres, claro que por el momento ésa es discusión de otro tema.
Pero qué innegable ingenuidad la mía de sensibleramente sentirme decepcionado por ésta desesperada decisión, enguerrilladamente egoísta de la élites -no del pueblo de Santa Cruz- quienes son los que consiguientemente están conspirando canallesca y conjuntamente como la calamidad que aviesamente azota a nuestros prójimos; por eso y para nada les importa la unidad nacional con tal de que se salgan con su antipatria y autonomista antojo de recibir regaladamente los recurso de los hidrocarburos.
Y es que efectivamente se entiende entonces que si ante la desconsolada desgracia de los demás son autonómicamente apáticos; la deliberada destrucción del país es la verdadera venganza que infamemente les importa contra la Unidad Nacional. No en vano se entiende su enojo porque el ejecutivo haya pedido una tregua por el trágico momento que angustiosamente atravesamos, y en cambio egoístamente han expresado de que el gobierno distractiva y disimuladamente dilata el tratamiento de la redistribución del IDH.
Precisamente esa es la prueba más prolija de que la reyerta por la redistribución de los recursos del IDH, reproduce la recalcitrante ruindad de los representantes regionales que mientras el país está con el agua el cuello, a ellos lo único que infamemente les importa es exprimir egoístamente al estado nacional.
Claro que sería una soñadora sorpresa de que sean solidarios para que compartan concienzudamente las consecuencias de las calamidades con quienes superlativamente las sufren hoy; si por ejemplo el presuntuoso prefecto Costas de Santa Cruz, gana veinticinco mil bolivianos de sueldo, diez mil mas del que gana el propio presidente. O que el prefecto del Beni, venalmente tiene contratado a su cuñado como consultor de la institución, y además que corruptamente ha contratado a su esposa como funcionaria de la prefectura. O el mafioso de Manfred que malgastó casi ocho millones de bolivianos en la compra de un lujoso lote de automóviles. O Cossio que gastó mas de 60 millones de bolivianos en ítem de sueldos de sus funcionarios. Más aún si además no han hecho nada por recuperar las riquezas hidrocarburíferas por las que hoy les cae del cielo el dinero a éstos saboteadores Sanchopanzas; a estos cerdos separatistas que quieren desintegrar desnaturalizadamente al país con tal de precautelar sus privilegios, por eso es cierto esa puerca perogrullada de que: el que nace lechón muere cerdo.
Es más si han sido estos enajenadores entreguistas los que les dieron en bandeja de oro nuestras riquezas a las tragaldabas transnacionales. Y claro, si sólo pensaron en sus menudos, metalizados y mezquinos intereses individuales; solicitarles solidaridad ahora es como pedir peras al olmo.
Pero que quede bien claro; a pesar de las desgracias, si quieren destrozar la Unidad Nacional se van a autonómicamente a arrepentir estos parias malparidos.
rafael rolando prudencio Briancon (roloprudencio@yahoo.es)